A través de la vida, los seres humanos se preparan para experimentar un sinnúmero de diversas situaciones. Sin embargo, experimentar la pérdida de un ser querido puede dejar un vacío emocional que puede interferir con las actividades del diario vivir. Una de estas reacciones, tal vez la más común, es el duelo. El duelo se define como dolor ante la pérdida.
Cuando se sufre una pérdida se puede experimentar un sinfín de emociones, tales como:
- Tristeza
- Culpa
- Soledad
- Dolor de pecho
- Cansancio
- Pérdidad de apetito
- Coraje
- Ansiedad
- Dolor de estómago
- Falta de aire
- Alteraciones del sueño
- Confusión
Estas emociones y sensaciones son esperadas ante situaciones de dolor emocional. Sin embargo, las mismas pueden impedir su integración a las tareas diarias. Por consiguiente, es importante procesar los sentimientos para asimilar la realidad. Esto puede requerir que tenga que adaptarnos a un nuevo rol y hacer ajustes en su rutina cotidiana.
Por otro lado, es preciso recordar que nunca borrará el recuerdo de la persona fallecida, sin embargo, puede guardar buenos recuerdos de las memorias vividas de manera que enriquezcan la vida diaria junto a actividades que promuevan la reintegración a las actividades cotidianas de manera positiva y adaptativa.
Algunas estrategias para lidiar con la pérdida son:
- Tomarse el tiempo para sentir. Tomar un tiempo a solas en el que pueda expresar los sentimientos a raíz de la pérdida. Permítase llorar, escribir y reflexionar sobre lo que la persona significó para nosotros y el reajuste que hará en su vida.
- Encontrar maneras para liberar el estrés. Buscar actividades en las que pueda descargar las emociones experimentadas ante la pérdida. Estas actividades incluyen ejercicios físicos, técnicas de relajación y respiración, actividades recreativas y compartir con personas allegadas, entre otras.
- Hablar con alguien. Tener una o varias personas de confianza, ya sea un familiar, amigo, terapeuta o líder religioso. Esta persona puede escucharle y servir de apoyo durante ese proceso.
- Estar abiertos al cambio. El experimentar la muerte de un ser querido trae cambios en nuestra vida. Lo mejor sería, una vez comience a aceptarlo y a fortalecerse, que pueda ver las oportunidades que le trae esta nueva experiencia y cómo esto puede ser una forma de autoconocimiento y transformación personal.
- Grupos de apoyo. Existen diversos grupos de apoyo para personas que atraviesan el proceso de duelo. Estos pueden ser por internet o presenciales, los cuales pueden incluir grupos religiosos. Buscar apoyo en un grupo le ayudará a conocer personas que atraviesan un dolor similar y quienes le podrán servir de apoyo.
Recuerde tener paciencia con usted mismo, no todo se va a solucionar rápidamente. La superación de una pérdida y su aceptación puede, en ocasiones, requerir de un año o más. De ser necesario no debe descartar la posibilidad de buscar ayuda profesional.
En este artículo colaboraron Ángeles M. Sánchez Gotay, Ruth N. López Vélez, ambas estudiante del Programa Doctoral de Psicología Clínica, Psy.D.; Lyllymar Colón Rodríguez , estudiante del Programa Doctoral de Psicología Clínica, Ph.D., y el Dr. Héctor B.Crespo Bujosa, facultativo del Programa Doctoral de Psicología Clínica, Psy.D.de la Universidad Carlos Albizu.
(Foto: Archivo de Esquelas.pr)